Los coches actuales recopilan cada vez más información: ubicación, trayectos, hábitos de conducción, datos de mantenimiento, solicitudes de financiación o información asociada al propietario. Cuando una marca, concesionario, financiera o empresa de alquiler trata estos datos sin cumplir el RGPD, puede enfrentarse a sanciones importantes.
La protección de datos también puede ser relevante en conflictos por compra de vehículos. Por ejemplo, la información sobre reparaciones anteriores, siniestros o historial del coche puede ayudar a acreditar unos vicios ocultos en coches cuando el vendedor no informó correctamente al comprador.
Geolocalización excesiva: multa de 175.000 euros
Uno de los casos más conocidos en el sector de la movilidad fue la sanción de 175.000 euros impuesta por la autoridad francesa de protección de datos a una empresa de alquiler de vehículos.
La empresa recogía datos de ubicación del coche cada 500 metros, además de registrar momentos como el encendido del motor o la apertura de puertas. La autoridad consideró que esta recogida permanente de información era excesiva y afectaba gravemente a la privacidad de los clientes.
La multa se impuso por tres motivos principales:
- Recoger más datos de los necesarios.
- Conservar los datos durante demasiado tiempo.
- No informar de forma clara a los usuarios sobre el tratamiento de sus datos.
Este caso demuestra que la geolocalización puede ser útil para prevenir robos o gestionar una flota, pero debe limitarse a lo estrictamente necesario. Consulta la resolución de la CNIL.
Toyota Bank: 132.000 euros por perfilado de clientes
Toyota Bank Polska fue sancionada con 132.000 euros por deficiencias en su gestión de datos personales.
La autoridad detectó que la entidad realizaba perfiles de clientes para analizar su solvencia y riesgo crediticio, pero no había incluido correctamente ese tratamiento en su documentación ni había realizado una evaluación de impacto adecuada.
También se cuestionó la independencia de su delegado de protección de datos, ya que no reportaba directamente a la dirección de la empresa y desarrollaba funciones que podían generar un conflicto de interés.
La sanción recuerda que las marcas de coches y sus financieras deben vigilar especialmente los tratamientos automatizados relacionados con financiación, seguros y evaluación de clientes. Ver el caso publicado por el Comité Europeo de Protección de Datos.
Control de empleados mediante coches de empresa
La geolocalización de vehículos de empresa también puede derivar en sanciones. Una autoridad europea sancionó con 120.000 euros a una compañía que controlaba a trabajadores mediante dispositivos instalados en vehículos corporativos.
El sistema recopilaba horarios, kilómetros, consumo, estilo de conducción y trayectos privados. Además, los datos se utilizaban para valorar a los empleados.
La autoridad consideró que no se había informado correctamente a los trabajadores, que el control era excesivo y que otras empresas del grupo podían acceder a los datos sin las garantías necesarias.
Errores frecuentes de marcas y concesionarios
Las empresas del sector del automóvil pueden tener problemas de protección de datos cuando:
- Recogen la ubicación del vehículo sin una justificación clara.
- Conservan datos de clientes durante años sin necesidad.
- Comparten información con aseguradoras, financieras o talleres sin informar correctamente.
- Envían publicidad sin consentimiento o sin permitir una baja sencilla.
- No responden a solicitudes de acceso, rectificación o supresión.
- No protegen adecuadamente los datos de clientes y propietarios.
- Crean perfiles de riesgo sin informar de cómo funcionan.
¿Cuál puede ser la sanción?
El RGPD permite multas de hasta 20 millones de euros o hasta el 4 % de la facturación anual global de la empresa, si esta cifra es superior.
La cuantía depende de factores como la gravedad de la infracción, el número de personas afectadas, la duración del incumplimiento, la colaboración con la autoridad y las medidas tomadas para evitar daños.
Qué hacer si una empresa usa mal tus datos
Si crees que una marca, concesionario, financiera, taller o empresa de alquiler ha usado tus datos sin permiso, guarda contratos, correos, capturas, condiciones de privacidad y cualquier comunicación recibida.
Puedes pedir acceso a tus datos, solicitar su eliminación cuando proceda o reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos si la empresa no responde correctamente.










